EFT, una técnica para liberar tus miedos y emociones negativas

miedoVivimos en una época de miedo, cada vez más las personas tienen miedo a perder el trabajo, o miedo a no encontrarlo, miedo a que les deje su pareja, o miedo a no tenerla y estar solos, miedo a no saber enfrentarse a sus padres, miedo a volar, o a conducir o a determinados animales, miedo a no tener una estabilidad económica, miedo a no ser lo suficientemente bueno, miedo a implicarse con los demás, miedo a decir que no, miedo a poner límites a un jefe abusivo, miedo a las situaciones sociales, miedo a ser rechazado, miedo a hablar en público, miedo a ser uno mismo…

¿De qué nos hablan las canciones que escuchamos? De amor y de miedo… El miedo a la oscuridad, a las arañas o a que nos asalten por la calle es menos intenso que el miedo a perder algo que queremos, ya sea una persona, algo material, un estatus o nuestra libertad.

El otro día escuchando la radio me di cuenta de ello… Sólo en el panorama de música española escuchamos “Miedo” de Pablo Alborán, “Miedo” de M-Clan, “Sin miedo” de Rosana, “Por el miedo a equivocarnos” de Maldita Nerea, “Miedo” de Leiva.

Ese es el miedo que más miedo nos da, el perder algo valioso e importante para nosotros, algo con lo que nos hemos identificado y cuya pérdida conlleva una pérdida de nosotros mismos. Y esto hace que nos bloqueemos, que no nos arriesguemos, no experimentemos y no vayamos a por eso que realmente queremos.

Esto tiene una explicación biológica. Cuando sentimos miedo nuestro cuerpo produce adrenalina, noradrenalina y corticoides. Las dos primeras preparan al organismo para la defensa o la huida. Y los corticoides impiden que se produzca la sinapsis, es decir las conexiones neuronales que favorecen la creatividad, pues como herencia primitiva en una situación de peligro el hecho de que se pusiesen a ser creativos y a pensar opciones les podía costar la vida frente a un mamut, así que para sobrevivir primaba la respuesta rápida y automática.

Y esa herencia ha llegado hasta nosotros, con lo cual: ninguna persona puede ser creativa y dar el mejor uso posible a sus habilidades en situaciones de miedo continuo porque se paraliza.

El miedo es una emoción sana, nos ha permitido sobrevivir y llegar a donde estamos. Primitivamente es fácil de entender como hemos visto antes en el caso de los mamuts, nos ayudó a sobrevivir como especie.

El miedo es una emoción que te permite darte cuenta de algo que te puede producir daño y buscar otra alternativa para evitarlo, reconocer las situaciones que ponen en peligro tu integridad. Tener miedo no es sólo algo natural sino sano y deseable, porque te ayuda a adaptarte al medio.

Si tenemos miedo y lo descargamos nuestro organismo vuelve a su estado de equilibrio y ya no sentimos el miedo, así que el miedo ha cumplido su función. El problema es cuando el miedo es una emoción excesiva, cuando se convierte en un miedo tóxico y nos bloquea, nos impide vivir el presente y hacer uso de nuestras facultades para ser más felices.

El miedo vive en el presente pero se alimenta del pasado y del futuro, tememos que se repita lo que nos pasó alguna vez y en vez de aprender y disfrutar lo que nos va sucediendo dedicamos nuestra energía en evitar situaciones o estímulos que nos recuerden lo que pasó, eso es agotador y… ¡Nos perdemos tantas cosas!

Es inevitable sentir miedo, de acuerdo pero entonces, ¿qué podemos hacer con él?

 

Lo primero es aceptarlo, aceptar que tenemos miedo y que eso no es un síntoma de debilidad.

Identificar cuál es nuestro miedo. Para ello es interesante fijarnos en qué es lo que nos motiva, qué es lo que valoramos en nuestra vida, y sabiendo eso sabremos qué es lo que tememos perder.

Comprende tu miedo. Date cuenta de cuándo se originó, de en qué situaciones lo sientes. Quizás tu miedo se originó en una experiencia infantil de maltrato o de rechazo y eso desarrolló en ti un miedo a los demás, una necesidad de ser aceptado y unos mecanismo de defensa para poder soportar ese dolor lo mejor que podías. En su momento eso fue adaptativo, y fue lo mejor que podías hacer pero… ahora quizás encuentres una mejor forma.

Hay que liberar ese miedo, ese bloqueo, aquello que nos limita. Esto lo podemos hacer a través de diversas técnicas como por ejemplo la autohipnosis, o la meditación pero en mi experiencia he podido ver que la más rápida y efectiva es la técnica de EFT, porque además de ser utilizada en consulta por los terapeutas es una herramienta de autoayuda que la persona se puede aplicar a si mismo.

Esta técnica pertenece al campo de la Psicología Energética y es muy utilizada en Estados Unidos desde hace 30 años, y como su nombre indica “Emotional Freedom Techniques” es una técnica para liberar emociones negativas, y se hace a través del tapping. Utilizando una analogía, en acupuntura se utilizan agujas en los puntos energéticos de los meridianos, y en EFT se utiliza el tapping (darse unos golpecitos con los dedos) en esos puntos.

Esta técnica la puede aprender cualquiera para aplicársela a si mismo y regular sus propias emociones, no solo el miedo sino también las otras emociones que lleva asociadas (frustración, culpa, rabia, ansiedad…).

Esto es posible aprenderlo en el curso de FUNDAMENTOS DE EFT que imparte Victoria Cadarso Team. También se puede aprender para enseñarle a otro a regular sus emociones, el éxito con la técnica dependerá de cómo se aplica, de cómo se practique y cuánto se practique. Para ello hay formación especializada para Uso Profesional.

Existen opiniones de la línea más cognitiva-conductual de la psicología que dicen que podemos cambiar lo que sentimos si cambiamos nuestros pensamientos. Tal vez podamos “controlar” temporalmente la expresión de dicha emoción pero difícilmente se puede cambiar el miedo cambiando nuestros pensamientos porque el miedo se siente no se piensa, como he dicho antes, es una reacción fisiológica, y esta reacción precede a la interpretación de la misma.

Después de que surja el miedo podemos razonar sobre lo que estamos sintiendo pero la reacción corporal es incontrolable. Lo que sí podemos hacer es liberarnos de esa sensación y emociones negativas, y no reprimirlas pues al acumularlas llega un momento en que colapsamos y explotamos por ese exceso de emoción.

Os animo a aprender esta técnica y regular vuestras emociones para que todos vivamos más equilibrados y por lo tanto nos relacionemos mejor los unos con los otros. El próximo curso que impartiré será el día 23 y 24 de enero. Puedes consultar más información aquí 

 
 

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