EMI: trabajar los traumas

Eye Movement Integration o EMI es una neuroterapia indicada para acceder e integrar las memorias traumáticas de manera que se pueda restablecer el funcionamiento normal de una persona después de un evento traumático. EMI fomenta un proceso de auto curación que “está hecho a medida” para cada persona y sus dificultades especiales. Se apoya en que nuestro organismo está diseñado para llegar a un estado de equilibrio y por ello cuando se activa su capacidad innata para sanar el malestar optimiza sus recursos y procesa el malestar y restablece el fluir normal de la información y energía.

Se basa en cómo nuestro cerebro almacena los eventos que nos ocurren en nuestra memoria y cómo acceder a ese recuerdo o memoria a través principalmente del movimiento de ojos.

Teniendo en cuenta que nuestros ojos son uno de los sentidos que más información recoge de lo que nos sucede en el entorno que vivimos y que además de recoger gran parte de la información que nos acontece también asocian a todo lo relacionado con lo visual el resto de las modalidades sensoriales que percibimos a través del resto de los sentidos. Por ello creando ciertos movimientos oculares podemos acceder a información asociada que puede no haber sido procesada e integrada correctamente.

Connirae y Steve Andreas expertos en PNL son los creadores de este método. Los Andreas enseñaban este método en sus talleres pero nunca escribieron un libro sobre ello hasta que Danie Bealieu, con su permiso, escribió el método añadiéndole sus propias apreciaciones al respecto. Ellos buscaron la manera más efectiva y práctica para resolver asuntos tan diversos como aceptar la crítica de forma constructiva, trabajar el perdón, la culpa, el duelo, resolver dificultades en las relaciones, mejorar el funcionamiento en el trabajo, establecer y conseguir metas… En su práctica terapéutica se dieron cuenta que nuestra vida está repleta de Traumas.

El EMI se desarrolló en 1989. El proceso básico del tratamiento requiere que el cliente tenga en su mente una representación del problema que quiere tratar y simultáneamente siga un foco en movimiento (dedos o puntero) con los ojos. Mientras el terapeuta guía los ojos del cliente hacia diferentes regiones del campo visual del cliente, se facilita el acceso a diferentes recursos mentales, permitiendo que se formen asociaciones entre modos de procesamiento de la información que estaban separados con anterioridad. La forma habitual de procesar los pensamientos que tenía el cliente se modifican, permitiendo el ajuste de sus percepciones del problema y sus soluciones.

Del 21 al 23 de septiembre impartiré un curso de EMI en Madrid. Haz click aquí para tener toda la informacion.

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