cuentos

Expresar lo que sientes con cuentos

Cuando trabajamos en terapia con niños tenemos que encontrar el vehículo que nos lleve a conectar con ellos. No podemos explicarles racionalmente lo que necesitan hacer o esperar que entiendan un grado de abstracción como los adultos.

Por eso, es tan importante el uso del juego, los cuentos, las metáforas en terapia infantil.

Hoy os traemos un cuento para enseñar a los más pequeños lo importante y sano que es expresar lo que sentimos.

Las emociones te hacen grande

Érase una vez una aldea en medio de un bosque, era un lugar precioso con pinos muy altos, hierba verde por todos lados, un riachuelo fresquito que recorría el pueblo, setas donde vivían unos duendecillos que eran muy difíciles de ver… Pero este pueblecito tenía un problema, sus niños no crecían mucho y no parecían estar muy contentos.

Un día de verano vino una familia nueva a vivir al pueblo. En esa familia había una niña de 5 años, rubia, con dos coletas, muchas pecas en la nariz y siempre vestida con camisetas de colores muy vivos. Lo más sorprendente es que la niña era mucho más alta que todos los niños del pueblo.

Intrigados un día los niños se acercaron a la niña y le preguntaron cómo era posible que fuese tan alta y hubiese crecido tanto. La niña les dijo: “Mi mamá me dijo un día que lo más importante que tenía que hacer era expresar lo que sentía. Así que como estoy muy alegre canto, bailo y doy muchas vueltas, y eso me pone más contenta y me hace crecer. También me gusta contar chistes y cuando la gente se ríe yo me pongo contenta por verles felices y… ¡crezco un poco más!”

Entonces dijo Pablo, un niño pequeñito que hablaba muy bajito: “Pero es que yo lo que siento es miedo y cuando tengo miedo me voy corriendo a mi habitación, sin decírselo a nadie y me escondo debajo de la cama”

“¿Por qué no pruebas a decirme algo que te de miedo Pablo?” dijo la niña. “Me da miedo bañarme en el río. Me gustaría hacerlo como los otros niños pero me da miedo” dijo Pablo. Entonces la niña le tomó de la mano y le dijo “No te preocupes, es normal tener miedo cuando algo es nuevo. Yo te acompañaré y no te soltaré de la mano hasta que tú me lo digas”.

Fueron caminando hasta el río y poco a poco se fueron metiendo en el agua, primero hasta las rodillas, luego un poquito más hasta la cintura y Pablo empezó a jugar con el agua, a salpicar tímidamente y vio que no pasaba nada. Se soltó de la mano de la niña y siguió jugando en el agua mientras se reía y decía “¡Ya no tengo miedo! ¡El miedo se ha convertido en alegría!” y de pronto… ¡Pablo creció un poquito más!

Entonces se acercó Fede a la niña y le dijo “¿Puedes ayudarme a mí? Yo estoy muy enfadado porque mi madre no me quiere dar unos caramelos porque dice que sino luego no ceno, ¡y yo los quiero!”. La niña le tendió un papel y una caja con lapices y le dijo: “Te entiendo, a veces que no nos den todo lo que queremos nos enfada mucho.

¿Puedes pintarme tu enfado en este papel?” y Fede se puso a dibujar muy enfadado, pintaba muy fuerte, muy fuerte hasta que poco a poco fue parando. Levantó la cabeza con una sonrisa y dijo “¡Se ha ido! Ya no estoy enfadado, mi enfado se quedó en este papel” y de pronto… ¡Fede creció un poquito más!

La niña se acercó a otra niña que les estaba mirando sentada en el suelo, con el ceño fruncido. La otra niña que se llamaba Martina le dijo “Yo estoy muy aburrida” y Fede y Pablo la dijeron “¿Por qué no vienes a jugar con nosotros al pilla-pilla?” Martina se puso a jugar con ellos y al cabo de un rato… ¡creció un poquito! Se lo estaba pasando súper bien.

Así todos los niños del pueblo empezaron a expresar lo que sentían y al dejarlo salir junto con la ayuda de los otros niños empezaron a sentirse mucho más alegres y empezaron a crecer.

Compartir en Redes Sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on tumblr

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


TE INTERESA

[aweber listid=2960448 formid=696816658 formtype=webform]

COMPARTIR

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

¿TE TIENES QUE IR?

Suscríbete a nuestro newsletter para estar informado de nuestras ofertas y actividades encaminadas a conseguir tu bienestar.

X