Lo que nos dicen los sueños

cursos online www.victoriacadarsoelearning.comHasta no hace muchas décadas, los sueños eran uno de los grandes misterios que acompañaron al hombre desde que es hombre. Esto fue así hasta que la neuropsicologíaempezó a indagar y a responder las preguntas más comunes acerca de los sueños, evidentemente, todas relacionadas con los recovecos funcionales de nuestro mente.

Y pesar de que las primeras interpretaciones de los sueños, tuvieron una etapa de lógico rechazo de aquellas sociedades estructuradas que las emparentaban con la astronomía, la ciencia no desistió de profundizar en el vínculo entre sueños y salud.

Actualmente, varios expertos en sueños, han coincidido en que los mismos vaticinan datos importantes acerca de nuestro estado de salud, e incluso pueden ser vitales para dar alertas tempranas para tratar ciertos desajustes orgánicos.

Teniendo en cuenta la importancia de estas conclusiones, repasaremos algunas de las más asombrosas. Según el profesor Jim Horne, experto en sueño de la Universidad de Loughborough, las pastillas betabloqueantes con que se trata la presión arterial, producen pesadillas, a partir de la alteración indirecta de ciertas sustancias químicas del cerebro.

Ver más: las 10 pesadillas más comunes y sus significados

Asimismo, los expertos relacionan las afecciones del corazón con las pesadillas. Pero como dijimos, los últimos descubrimientos no solo aportan información sobre el porqué de los sueños en relación con nuestro estado orgánico, sino que nos advierten sobre posibles enfermedades futuras. En este sentido, las pesadillas pueden ser una alarma ante una migraña inminente.

egún Horne, el estar destemplados durante la noche (demasiado frío o calor) altera el funcionamiento hormonal, con lo que se aumentan las posibilidades de soñar, aunque despertándonos durante el sueño.

El insomnio, el dolor o unas cuantas noches sin dormir provocan la concentración de sueños vívidos durante una noche.

El Dr. Nicholas Oscroft, experto en sueño del Hospital Papworth en Cambridge, afirma que los sueños llenos de estrés o violencia, como por ejemplo, el ser víctima de una persecución, podría ser un signo temprano de alguna patología del sistema nervioso como Parkinson o Alzheimer.

Mientras tanto, Horne, remarca que aquellas personas con estrés o depresión, empiezan anticipadamente su proceso del sueño. Asimismo, el alcohol moderado durante la cena, puede llevarnos a soñar hechos memorables momentos antes de despertarnos; pero si optamos por beber más allá de lo normal, propiciaremos sueños intensos y extraños.

El Dr Patrick McNamara, neurólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, afirma que las infecciones demandan al sistema inmune, lo que provoca sueños conocidos como de “onda lenta” que también contribuyen a aumentar nuestras defensas. Algunos antibióticos alteran la acetilcolina, un neurotransmisor del cerebro, lo que provoca sueños en los que los personajes inusuales y los monstruos son los protagonistas.

Compartir en Redes Sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on tumblr

TE INTERESA

[aweber listid=2960448 formid=696816658 formtype=webform]
X