limites

¿Te cuesta poner límites?

Si te cuesta poner límites muy probablemente la razón esté en tus primeros años de vida, y en cómo aprendiste a relacionarte con el mundo que te rodeaba, y con tus cuidadores principales.

Cuando nacemos estamos fusionados con nuestra madre, en los primeros meses de vida no sabemos dónde terminamos nosotros y dónde empieza el otro. Uno de los retos más importantes en las primeras etapas es vincularnos con nuestra figura de apego y poco a poco irnos diferenciando, individualizando, formando nuestra propia imagen de nosotros mismos.

Pero para ser inviduales primero necesitamos poder poner límites y en ello nos ayudarán nuestros padres.

¿De qué sirven los límites?

Los límites protegen, nos dan estabilidad y una estructura. Saber poner límites requiere estar en contacto con nosotros mismos, con lo que es importante para nosotros, lo que nos gusta y lo que no nos gusta, y poder expresarlo de manera asertiva.

A esto aprendemos cuando somos pequeños. Aprendemos cuando se nos permite expresar nuestros gustos y opiniones, cuando validan nuestras emociones, cuando se nos permite enfadarnos y decir que no.

Tipos de apego y límites

Si no sabes lo que es el apego, mira este video donde lo explican de manera super amena y clara:

Una persona con apego seguro no tiene problemas al poner límites, los pone de manera natural, expresando lo que necesita, pudiendo ser asertivo cuando no quiere hacer algo.

Las personas que tienen un apego evitativo tiene límites demasiado férreos, que dificultan el acercamiento de los demás. Estas personas han vivido en su infancia situaciones que les han llevado a pensar “da igual que pida porque no hay nadie ahí para mi, así que es mejor que me las apañe yo solito”. Por eso cuando son adultos siguen con esa creencia de base y marcan los límites a los demás, como una manera de defenderse y de protegerse.

Por el contrario las personas con apego ansioso en su infancia han vivido que sus padres a veces estaban y otras no, así que cuando estaban presentes tenían necesidad de estar físicamente cerca. Estas personas han vivido el poner límites como algo peligroso que les podía separar de sus padres así que cuando son adultos les cuesta poner límites a los demás por miedo a perderles, o por sentirse culpables…

Pero para tener relaciones sanas es imprescindible poder poner límites.

¿Cómo vives tú tus relaciones? ¿Te cuesta poner límites? ¿Cómo te sientes cuando pones limites? ¿Sabes identificar tu tipo de apego?

Si quieres descubrirlo pues realizar el curso de las Etapas evolutivas, que tenemos en modalidad online, o esperar a que lo realicemos en streaming una vez al año. Aquí toda la informacion

Compartir en Redes Sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on tumblr

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Subscríbete a nuestra Newsletter

Recibe nuestras novedades y Ofertas.

No te vayas todavía, registrate para recibir

NOVEDADES Y PROMOCIONES

Recibe nuestras novedades y Ofertas.

¿TE TIENES QUE IR?

Suscríbete a nuestro newsletter y  te regalamos un Pack de Bienvenida con meditaciones, masterclass y más sorpresas

X