¿Somos capaces de hablar con los jóvenes?

En esta época de profundos cambios en todos los niveles de la vida, en la que estamos pasando de unas concepciones materialistas de la vida a unas mas metafísicas, en las que las palabras como energía, espíritu, alma, iniciación, sanación… etc empiezan a no resultar extrañas, ni miramos como extraños a quienes las pronuncian. Debemos preguntarnos, ¿estamos hablando de estos temas con los niños y jóvenes? o solo les seguimos mostrando las metas sociales de conseguir un trabajo, hacer una carrera, casarse…, sin hablarles de otras opciones, mas vitales, mas intimas, que tiene la vida en la Tierra.

Mucha de la huida de la juventud, hacia el alcohol y las drogas se debe a que el futuro que les brindamos los adultos, no les gusta; no resuenan con él. Ellos han nacido con una sensibilidad superior, y nosotros les seguimos brindando unas metas obsoletas y caducas. ¿Quién se ha sentado con sus hijos, a hablar seriamente del alma, el espíritu, la vida en el mas allá… y otros temas afines? ¿Quién ha respondido con seriedad a sus preguntas, confesando su desconocimiento con humildad en algunos o muchos de estos temas? ¿Quién se ha propuesto investigar con ellos, para saber mas de estos asuntos?

Los jóvenes, se sienten perdidos, y la sociedad en su conjunto no les brinda las respuestas que ellos buscan, y ellos al encontrar tal vacío, como les angustia o se emborrachan para atontarse, o se drogan para procurarse alguna experiencia fuera de lo común.

Antiguas profecías de distintos pueblos aborígenes del mundo, de aquellos que aun conservan sus raíces, hablan que en un futuro oscuro, cuando todo parezca perdido, empezaran a nacer unos nuevos niños, una nueva humanidad, con otras metas, que volverán a enderezar el rumbo de la vida planetaria. Estos niños, esta nueva humanidad, son nuestros hijos.

Muchos niños hoy en día están “diagnosticados” como hiperactivos con déficit de atención que suele dar fracaso escolar y mucha rebeldía juvenil porque se aburren soberanamente en las clases y no ven para que les va a servir lo que estudian, pues sienten que mucho de lo que estudian y como lo estudian, está obsoleto.

Una herramienta muy util para estos niños es el Reiki.

REIKI es un término japonés que significa Energía Universal de Vida. Es una técnica de transferencia de energía curativa. Los componentes de esta palabra tienen como definición en el alfabeto japonés rei (Universal, sin limites) y ki (Energía vital).

Fue el decano de la universidad de Kyoto, el doctor Mikao Usui, quien por el año 1780 descubrió la forma de utilizar la energía universal para la sanación y a este procedimiento lo denomino Reiki

No se requiere ninguna condición ni edad especial para su uso. En una primera sesión, el estudiante es instruido por un instructor en el uso de esta energía; y le capacita para canalizar esta energía en su propio beneficio o en el de los demás.

El estudiante se convierte en un conductor de esta energía y al no usar su energía vital personal, nunca sé vera privado de esta durante la practica del Reiki.

En los niños y jóvenes les ayuda a equilibrarse y por tanto a tranquilizarse, en la medida de lo posible, que es fácil y sin peligro y que además les hace crecer mas sanos físicamente y mas centrados emocionalmente. Iniciarles y alentarles a que practiquen Reiki. es una forma sencilla de empezar a conocer las energías sutiles que nos rodean, a las que ellos están mas abiertos que nosotros.

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